Ocucaje era una zona de bahías e islas con un mar tranquilo y de poca profundidad, tenía un ambiente semitropical de palmeras con gran diversidad de fauna, donde existieron las condiciones adecuadas para la fosilización de los animales.
Actualmente existe un desierto repleto de esqueletos fosilizados de ballenas enanas, tiburones gigantes, delfines picudos, focas, pingüinos y hasta cocodrilos marinos que habitaban esas bahías en el Cenozoico, que abarca las eras terciaria y cuaternaria.
Al caminar ahora por el desierto de Ocucaje es un desafío no pisar dientes de tiburón dispersos en la arena. Se ven esqueletos casi completos de cachalotes, dunas coronadas de caracolas y se puede tropezar con un cerebro de delfín en una roca.